Más de 120 mil personas celebran con Panteón Rococó sus 30 años de historia en Neza
EdoMéx en Línea / Teotihuacán en Línea. Nezahualcóyotl.–
Desde horas antes de que sonara la primera canción, miles de personas ya
ocupaban cada espacio disponible del Deportivo Ciudad Jardín. Familias enteras,
grupos de amigos y seguidores de distintas generaciones llegaron para celebrar
tres décadas de historia de Panteón Rococó en un concierto que convirtió a
Nezahualcóyotl en la capital del ska por una noche.
Más de 120 mil asistentes respondieron al llamado de la agrupación encabezada por Dr. Shenka, que hizo una parada especial en su gira "30 Aniversario Generación del 95" para ofrecer una presentación gratuita ante una de las mayores concentraciones de público registradas recientemente en el oriente mexiquense.
La fiesta comenzó desde la tarde con las actuaciones de
Fania y la Rebelión Rumbera, Los Kamer, Out Of Control Army y Nana Pancha,
quienes calentaron el ambiente con mezclas de reggae, jazz, funk, ritmos
afrocaribeños y, por supuesto, mucho ska.
Pero el momento más esperado llegó cuando las luces se apagaron y apareció Panteón Rococó. Bastaron los primeros acordes para que el recinto se transformara en una enorme pista de baile donde miles de personas brincaron, cantaron y formaron los tradicionales círculos de slam que han acompañado a la banda desde sus inicios.
Temas como La Carencia, La Dosis Perfecta, La Rubia y el
Demonio, Arréglame el Alma y Vendedora de Caricias fueron coreados por una
multitud que reunió tanto a quienes crecieron con la banda en los años noventa
como a jóvenes y niños que hoy descubren el género.
La imagen se repitió durante toda la noche de padres
cargando a sus hijos sobre los hombros, grupos de amigos abrazados entre
canción y canción, y miles de voces cantando al unísono cada estrofa.
Treinta años después de su nacimiento, Panteón Rococó volvió a demostrar por qué sigue siendo una de las bandas más representativas del ska mexicano. Y si algo quedó claro en Neza, es que el ritmo, la resistencia y la energía que los hicieron crecer siguen más vivos que nunca.











